lunes, diciembre 01, 2008

MI curso.




Primer día que me levanto a la hora que quiero. Primer día de vacaciones. Primer lunes sin llegar al salón y ver a Agustín medio muerto tirado en la mesa, a Rodri copiando alguna tarea que seguramente yo después le pido a Marian o a Flor, sin ver a Joaquín controlando el reloj para ver si Coba llega tarde y cargarlo, o a Tom con Laureano en el primer banco, sin chocarme con Maxi cuando voy a entregar la libreta, sin ver a Falan llegar ahí nomas safando de la media falta para no quedar libre, sin el saludo de todas las mañanas con Juani, sin ver la cara de preocupación de Reni si toca que nos tomen algún examen, sin saludar a Jose y Juli, sin molestar a Braian a la pasada y que Andy se ría, sin ver a Lucas y Tincho llegando siempre juntos y tarde y con cara de dormidos, sin ver al novio de mi amiga que va derecho a saludarla a mi banco sin un ‘hola’ para mi como si fuera un potus, sin la cara larga de Maka que por poco se la patea, tirando la mochila arriba de la mesa y diciendo: ‘me quedé dormida, me vine peleando con mi papá en el camino y obviamente que no estudié nada para los 250 exámenes de hoy’, sin el beso todo baboso de Gianni que detesto, sin mirar para el fondo y pegarle el grito a Juan para que prenda/apague el ventilador (y obvio José siempre sentado al lado), sin estirar las patas para adelante y engancharlas en la silla de Seba, sin que se de vuelta Pepo y me haga alguna firma en la hoja, sin los rulos todos volados de Vampa... sin ver a todo ese 2 A (ese curso que aguantó absolutamente todos mis días de mal humor, estando completamente hitérica)
Ese 2ºA que millones de veces quise mandar a la mierda y dije: ‘’que curso pedorro’’, en el que hay miles de individualidades que me sacan, pero que también empecé a querer de a poco y uno por uno. Porque me demostraron que la mayoria de las veces cada uno puede estar en la suya, pero quNegritae cuando se los necesita y alguna está mal, ahí están al pie del cañon, de alguna forma lo demuestran por más mínimo que sea, un gesto o una palabrita que te hacen sentir que están ahí, que no estas sola.
Y me parece que durante las vacaciones los voy a extrañar más de lo que me pude llegar a imaginar, porque estos últimos meses fueron los mejores del año (o por lo menos para mi), nos divertimos un montón y compartimos más cosas. Pero tambien creo que estos meses de respiro nos van a venir bien, porque sino nos terminaríamos matando!

En marzo del año que viene, quiero que nos encontremos los 27 en la esquina para empezar juntos ese último año que estoy segurísima que va a ser maravilloso e inolvidable para todos. Y los quiero ver a los 27 ahí eeeh! Ni uno mas ni uno menos, sino los mato.

No hay comentarios: