A quién se le ocurre ir a las dos y media de la tarde con un sol que rajaba la tierra, al centro?
A mi, por supuesto. (Igual no estoy taaan loca como para hacerlo por voluntad propia, lo hice de buena hermana que soy para despejar la casa.)
Ok, me dedique a mirar bikinis, porque les informo que en 3 dias me voy de vacaciones y estoy en bolas.
Resulta que entro a un negocio para preguntar por un modelo que estaba en vidriera
yo: hola, si, querria ver ese modelito que tenes en vidriera
chica: si, en que talle lo querés?
yo: no sé... como para mi... el más chico... (respondi auntomaticamente, siempre pido el talle más chico porque es el único que me queda)
chica: (saca una caja) aa ver... esta es talle1... pero no te va a quedar... fijate esta que es talle2... mmm no, tampoco, esperá que te busco un talle3. sí, probate este que te tiene que quedar bien
yo: bueno dale... (entro al probador y sí, me quedaba bien). salgo con cara de feliz cumpleaños y le digo: me quedo bien, sigo mirando y cualquier cosa vuelvo.
Y ahí andaba yo, caminando chocha de la vida porque ya no soy talle1 y eso es muuuy bueno jaja crecí, o eso parece...
Así que volví a mi casa sin bikini nueva, pero con el autoestima por allá arriba.
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