simplemente disfruté el presente. 
mi cabeza me decía una cosa, mi cuerpo definitivamente decía otra, y mi corazón... ; mi corazón es una licuadora, ya no logro descifrar qué es lo que quiere, así que lo dejé de lado, apoyado con mucho cariño en la mesita de luz. porque si hay algo que no faltó fue cariño y si lo hice fue porque quise y punto.














No hay comentarios:
Publicar un comentario