iba con la cabeza apoyada en el vidrio del micro pensando en nosequé y siento que alguien me golpea la ventana: era un limpiavidrios que me saludaba desde abajo, y ante mi cara de asombro, me dibujó un corazón con la esponjita que usa para limpiar.
(yo roja de la vergüenza le sonreí y me empecé a reir, porque todos los del micro se estaban cagando de risa de mi)
La verdad? el tipo me alegró el día y no dejé de sonreir hasta que llegué a casa, si pudierda le diría GRACIAS :)
y así inauguro una nueva etiqueta del blog: pequeñas cosas que me alegran el día.
miércoles, septiembre 22, 2010
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