jueves, febrero 26, 2009

papelera de reciclaje

Una de las cosas más difíciles que se le puede pedir a alguien es que no mire atrás, es casi imposible, ya que una especie de acto reflejo te lleva a hacerlo automáticamente. Y recordas que en realidad no olvidaste nada, que lo que se estaba cubriendo por esa fina capa de polvo, sale a la superficie inmediatamente. Todos los esfuerzos por enterrar esos momentos fueron en vano. ¿A quien queremos engañar? Hay cosas que no se olvidan. Nunca. Ni aunque pongamos lo mejor de nosotros. Tal vez logremos anestesiarlo, pero no lo matamos. No podemos matar un recuerdo, siempre va a estar y nos va a acompañar, va a estar esperando para salir en el momento que bajemos la guardia. ¿Cómo no mirar atrás? Por un rato puede ser, mantenemos la cabeza ocupada con cosas y listo; nos sobrecargamos de actividades y fue. Pero después... cuando bajas un cambio, cuando te desenchufas, los recuerdos te atacan, hambrientos, desesperados, incluso con miedo de ser olvidados. Suena casi estúpido, si ellos saben que es IMPOSIBLE OLVIDARLOS ¿por algo son recuerdos, no?
¿Y si existiera la posibilidad de eliminar recuerdos? Me refiero a olvidar definitivamente. Nunca mas en tu vida saber que eso paso. U olvidar a una persona. No saber nada de nada. Cruzarlo por la calle y ni siquiera detenerte a mirarlo porque su cara te resulta 'familiar'. ¿Lo harías? mirá que esto no sería como la papelera de reciclaje, que siempre tenes la opción de salvar lo que tiraste, de revivirlo. No no, chau recuerdo para siempre.
Yo sé que ni siquiera tengo el coraje para hacer eso. Definitivamente no lo haría. Tal vez en un momento de bronca. Pero al rato estaría corriendo a la papelera de reciclaje a buscarlo antes de que alguien le haga click al cartelito de 'vaciar papelera'. Porque ese recuerdo es mío. Mío mío mío y solo mío. Y si ya no lo tengo, por lo menos me queda su recuerdo, para sentirlo cerca cada vez que lo necesite, cada vez que quiera volver a oír su voz, o que desee un abrazo más que nada en el mundo.

Por eso te pido que la próxima, antes de que me digas que no mire atrás, no lo hagas, dejame. Lo único que vas a lograr es que vuelva a darme cuenta que ese recuerdo sigue ahí, conmigo, latiendo a la par de mi corazón, todos los días, a cada minuto. Está tan presente que ni siquiera sé si es un recuerdo. Pero si sé que no lo quiero olvidar. Solo lo anestesio para poder seguir, para no asumir las cosas, para no ver la realidad.
miércoles, 04 de marzo de 2009


p.l.z ®

No hay comentarios: