Hablar de mi es hablar de tristeza, es hablar de la alegria, del sol, de la esperanza, de la ternura, del beso, de la lagrima. Es hablar del verano, del frio, del mar, de la quietud, del temblor, del miedo.
Hablar de mi es hablar de una pregunta, de un gran interrogante suspendido sobre mi cabeza, es hablar de unos ojos que se alargan como dos brazos hacia adelante tratando de hurgar en el futuro, tratando de saber donde esta el limite que habra de apuñalarme, que habra de separarme de mi aliento, del verano, del mar, del frio, del hambre y la certeza.
Hablar de mi es hablar de vos, porque vos y yo somos algo muy parecido, con la misma respiracion, el mismo cansancio, las mismas ganas de vivir, de ser felices, de encontrar un oasis bañado de verde y de la ternura en medio del desierto que a veces nos acecha.
Porque vos y yo nos parecemos mucho.
Lloramos fuerte por lo que nos importa apenas un poco, mostramos al mundo la cara del dolor cuando el dolor no es tan enorme ni tan profundo... al verdadero llanto y al verdadero dolor... lo escondemos con pudor, con recato... y quizas hasta con un poco de avaricia, con un poco de temor de que lo vean, lo toquen, se metan con el.
Apretamos los puños, nos mordemos los labios, gritamos tonterias, golpeamos las paredes.
Y lo principal queda sepultado bajo una fina ceniza celeste de silencio. Porque yo puedo pedir pan para mi hambre, yo pedo pedir agua para mi sed... ¿pero con que palabras, dejando qué cuota de vergüenza... puedo pedir amor, puedo dar vuelta la manivela del olvido para que vuelva atras, para que lo de antes se vuelva hoy, para que abra un cielo de violetas sobre aquel beso suyo?
Hablar de vos es hablar de la tristeza, de la alegria, del miedo de la lagrima.
Es hablar de una mujer que siente como yo, que a veces rie como yo, que a veces llora sin saber porque, como yo, que a veces quisiera olvidar y no puede y otras veces se olvida de lo que quiere recordar.
Es hablar de unas rosas que te regalaron una vez y que quisieras frescas hoy.
Es hablar de unas ganas terribles de que esa mano que amas te despeine el cabello y una voz conocida te repita esas cosas que hace tanto ya no te dice.
POLDY BIRD.
sábado, noviembre 01, 2008
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